Alrededor del injerto capilar circulan muchas ideas equivocadas. Vamos a separar los mitos de la realidad con información honesta.
Índice
«El injerto capilar duele»
Falso en la intervención. Se realiza con anestesia local, así que no se siente dolor durante el procedimiento. Después puede haber molestias leves o inflamación que ceden en pocos días.
«Se nota que es un injerto»
No debería. Con un buen diseño de la línea frontal y respetando el ángulo natural del pelo, el resultado es indistinguible. Los aspectos «poco naturales» suelen venir de trabajos mal planificados, no de la técnica en sí.
«Es solo para hombres»
Falso. La alopecia femenina también se trata, y en casos seleccionados el injerto es una opción para mujeres, además del injerto de cejas.
«Los resultados son inmediatos»
No. El pelo implantado se cae las primeras semanas (caída de choque) y el crecimiento definitivo empieza a los 3-4 meses, con el resultado final entre los 12 y 15 meses.
«La zona donante es infinita»
Falso, y es importante. La zona donante es limitada: por eso un buen plan reparte los injertos de forma sostenible y prioriza las áreas más visibles. Prometer densidades imposibles es una señal de alarma.
«Cualquier clínica sirve»
El resultado depende del diagnóstico, la planificación y la experiencia del equipo médico. Infórmate, compara y desconfía de las ofertas que suenan demasiado bien. Puedes pedir una valoración para resolver tus dudas con un especialista.

