Unas cejas despobladas por depilaciones agresivas, cicatrices, edad o genética pueden repoblarse de forma natural y permanente. El injerto de cejas es un procedimiento cada vez más demandado, también por mujeres.
Índice
¿En qué consiste?
Se extraen folículos de la zona donante (habitualmente la nuca) y se implantan uno a uno en la ceja, respetando con precisión el ángulo, la dirección y la curvatura naturales del vello. El detalle artístico es fundamental: una ceja bien hecha debe pasar desapercibida.
¿Quién es buen candidato?
Personas con cejas finas o con zonas sin vello, con cicatrices que interrumpen la ceja, o que quieran redefinir su forma. Se valora en consulta la calidad del pelo donante y la forma deseada.
Cómo es la recuperación
Es un procedimiento ambulatorio con anestesia local. En los primeros días aparecen pequeñas costras que se desprenden solas. Como en el injerto capilar, el vello implantado suele caer las primeras semanas y vuelve a crecer a partir del tercer o cuarto mes.
Cuidados importantes
- No frotar ni maquillar la zona hasta que lo indique el médico.
- El vello de la ceja injertada crece como el pelo donante, por lo que puede necesitar recorte periódico.
- Seguir las revisiones para valorar el resultado.
Si te planteas repoblar tus cejas, una valoración personalizada te dirá si eres candidato y qué resultado es realista en tu caso.

