Inflamación después del injerto capilar: cuánto dura y cómo bajarla

Por la Dra. Emelí Carrizo · Revisado el 5 de octubre de 2026 · 7 min de lectura

Cuero cabelludo vendado en los primeros días tras un injerto capilar

La inflamación después de un injerto capilar dura entre tres y cinco días: suele aparecer hacia el segundo o tercer día, se ve más hacia el tercero o cuarto y desaparece casi siempre entre el quinto y el séptimo. Empieza en la frente y puede bajar a los párpados y la nariz. Es aparatosa, pero no es una complicación: es una consecuencia esperada de la intervención y se va sola.

Es de las dudas que más se repiten tras un injerto capilar en Zaragoza: aquí tienes por qué pasa, qué la baja y cuándo llamar a la clínica.

¿Cuánto dura la inflamación después de un injerto capilar?

Entre tres y cinco días en la mayoría de los casos, con el final hacia el día 5-7. Las fuentes médicas coinciden bastante: una revisión de complicaciones del trasplante capilar indica que el edema puede persistir de tres a cinco días; la Sociedad Internacional de Cirugía de Restauración Capilar (ISHRS) describe que, cuando aparece, lo hace hacia el tercer día y se va en tres o cuatro días; y un estudio con 340 pacientes lo sitúa sobre todo entre el segundo y el sexto día tras la operación.

¿Cuánto dura la hinchazón?

La hinchazón visible de frente y ojos sigue ese mismo calendario: es la parte de la inflamación que más se nota y la primera que se va. Lo que dura más es la sensibilidad del cuero cabelludo, que según la ISHRS queda sensible al tacto entre siete y diez días, y la rojez de la zona injertada, que se apaga a medida que caen las costras, hacia el día 10-14.

¿Cuándo se hincha la cara?

Hacia el segundo o tercer día, no el mismo día de la intervención. Al salir de la clínica la frente suele estar normal; la hinchazón aparece cuando el líquido ha tenido tiempo de bajar. Empieza en la parte alta de la frente, puede ocuparla entera y, en algunos casos, llega a los párpados y la nariz. En casos poco frecuentes es tan intensa que cuesta abrir los ojos, y rara vez se acompaña de un moratón alrededor de ellos.

¿Por qué se hincha la frente si el injerto es en la cabeza?

Por el líquido de la anestesia y la gravedad. Para dormir la zona se infiltra bajo la piel una solución anestésica en bastante cantidad, lo que se llama anestesia tumescente. Ese líquido, sumado a la inflamación propia de la intervención, no se queda donde se puso: la gravedad lo arrastra hacia abajo y el drenaje linfático de la parte frontal del cuero cabelludo lo conduce hacia la frente y los ojos.

La literatura médica señala además qué lo favorece: mucha cantidad de solución infiltrada, sesiones muy grandes y la edad. Cómo se aplica la anestesia y qué se siente lo tienes en anestesia local en el injerto capilar.

¿Es normal tener la cabeza hinchada tras el injerto?

Sí, los primeros días. El mismo líquido que después baja a la frente está al principio en el cuero cabelludo, y por eso la cabeza se nota abultada y tirante, sobre todo en la zona donante. La ISHRS describe esa tirantez en la donante durante uno o dos días en la mayoría de pacientes.

También es habitual notar zonas acorchadas en la donante o en la receptora. Es transitorio: puede durar semanas y, en algunos casos, unos meses hasta desaparecer del todo.

¿Cómo bajar la hinchazón después del injerto?

La hinchazón baja sola en unos días, y lo que hagas en casa sirve para que sea menor y más llevadera, no para hacerla desaparecer de golpe. Esto es lo que se recomienda:

  • Dormir semiincorporado, con la cabeza elevada unos 30-45 grados, las primeras noches. Los trucos de almohada están en cómo dormir después del injerto.
  • Frío o compresas húmedas en la frente y alrededor de los ojos, nunca sobre la zona injertada. El frío, siempre envuelto en un paño y a ratos.
  • Sin esfuerzo los primeros días: ni cargar peso, ni deporte, ni nada que te haga sudar o aumente el riego de la cabeza.
  • Sin alcohol: deshidrata los tejidos y fluidifica la sangre. Los plazos, en alcohol y tabaco tras el injerto capilar.
  • Medicación, solo la pautada. Si tu médico te indica algo para la inflamación, síguelo tal cual; no añadas antiinflamatorios ni otros fármacos por tu cuenta. La pauta la da tu médico.

Seamos honestos con lo que se puede esperar: el estudio de los 340 pacientes vio que dormir incorporado, las cintas en la frente o el hielo, por sí solos, no evitaban el edema de forma satisfactoria, y la ISHRS los sigue recomendando para que la hinchazón y los moratones sean menores. Ayudan, pero no hacen milagros, y que se te hinche la frente aunque los cumplas no significa que hayas hecho nada mal.

¿Cómo desinflamar la cara?

Con cabeza alta, frío en la frente y tiempo. Nada de presionar ni masajear la zona injertada para «empujar» el líquido, y si la hinchazón te cierra los ojos, coméntalo con tu clínica aunque sea un efecto conocido.

¿Cómo bajar la inflamación del cuero cabelludo?

Ahí no se aplica frío ni nada que toque los injertos. La inflamación de la zona receptora baja con los lavados suaves pautados y con los días; la rojez se va apagando a la vez que se desprenden las costras.

¿Cómo reducir la hinchazón desde el principio?

Buena parte se decide en el quirófano, y el resto con lo que hagas los primeros días. En el estudio de los 340 pacientes, lo más eficaz fue añadir un corticoide a la solución de la anestesia: solo 3 de los 117 pacientes de ese grupo tuvieron edema. Otra revisión menciona una cinta elástica en la frente al terminar la cirugía o un corticoide oral después. Son decisiones de tu cirujano, no algo que debas tomar por tu cuenta: pregunta en la consulta previa qué protocolo sigue. Lo que está en tu mano es llegar sin alcohol los días previos y aplicar las medidas de arriba desde la primera noche.

Cuándo consultar

La hinchazón esperada es más aparatosa que dolorosa y va a menos a partir del día 4-5. Llama a tu clínica si notas:

  • Fiebre o malestar general.
  • Dolor que aumenta a partir del tercer día en vez de ir a menos.
  • Una zona roja, caliente e hinchada que se extiende, o costras con pus, líquido amarillento o mal olor.
  • Hinchazón que no cede pasada la primera semana, o que vuelve después de haber bajado.

Las infecciones tras un injerto capilar son raras, por debajo del 1 % según la revisión de complicaciones citada abajo, y tienen manejo si se cogen pronto. El resto de cuidados de esas semanas está en la guía del postoperatorio.

Preguntas frecuentes

¿La hinchazón afecta al resultado del injerto?

La hinchazón de la frente es una consecuencia esperada, no una complicación, y se va sola en días. Lo que cuida el resultado es cómo tratas los injertos esos días: sin rozarlos, sin rascarte y respetando los lavados.

¿Puedo ir a trabajar con la frente hinchada?

Si tu trabajo es de oficina, físicamente sí, pero coincide con los días en que más se nota, y es uno de los motivos por los que muchos pacientes faltan esos días. Los plazos de trabajo, calle y deporte están en vida normal después del injerto capilar.

¿Le pasa a todo el mundo?

No. Es frecuente, pero hay pacientes que apenas notan nada en la frente. Influyen sobre todo el tamaño de la sesión, la cantidad de anestesia infiltrada y la edad.

Saber todo esto antes de operarte quita muchos sustos en la primera semana. Si estás valorando un injerto capilar en Zaragoza, pide tu valoración y lo vemos con tu caso.

Fuentes

  • Gholamali A, Sepideh P, Susan E. «Hair transplantation: preventing post-operative oedema». Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery, 2010;3(2):87-89. PMC2956963
  • Kerure AS, Patwardhan N. «Complications in hair transplantation». Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery, 2018;11(4):182-189. PMC6371733
  • International Society of Hair Restoration Surgery (ISHRS). «Medical and Surgical Options to Restore and Maintain Scalp Hair». Folleto para pacientes, 2005. ishrs.org
  • International Society of Hair Restoration Surgery (ISHRS). «After Hair Restoration Surgery». Información para pacientes, consultada el 5 de octubre de 2026. ishrs.org

Injerto capilar en Zaragoza

3.000 folículos por 3.400 €, IVA incluido

Precio cerrado: incluye la evaluación, el estudio, la intervención con técnica FUE y el postoperatorio.